Hasta mi sombra quiere imitar a otro.
jueves, 1 de septiembre de 2011
Simples pasos
Caminar, dar pasos, moverme, respirar, ahora un salto, ahora sigo caminando, vuelvo a respirar, miro al frente, no hay nadie, vuelvo a mirar al suelo, sigo caminando, odio la ropa que llevo, odio el aire que me acompaña pero aun así sigo caminando, saco una mano del bolsillo, sigo caminando, toco la pared, la voy acariciando como si fuera un peluche mientras doy pasos, giro una esquina y sigo caminando, pienso, razono, reflexiono y no concluyo en nada, garabateo en un árbol una firma a medio firmar y simplemente sigo caminando, llego a mi destino, me paro, miro hacia delante, cierro los ojos y recuerdo, recuerdo que me he olvidado hacer lo único que tenia que hacer ademas de caminar, vivir ese camino, no acariciar la pared sino la gente a la que no miré, no saltar ese pedazo de camino sino andarlo y sentirlo, no girar en esa calle para ir por el sendero corto y fácil sino haber seguido por donde mi camino me indicaba, no pensar cosas a medias y dejarlas estancadas, no dejar un garabato en un árbol como único recuerdo, no despreciar todo lo que me rodea, no anhelar un oxigeno diferente, no haber andado sin pensar en el valor de cada paso, pero ahora ya es tarde, ya han pasado muchos años, muchos pasos que nunca podre volver a dar, muchas caricias en la superficie equivocada y ahora ya es tarde, solo me queda cambiar los pasos que todavía no he dado...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Bonito texto. Yo también quiero aprovechar cada paso :)
ResponderEliminarProhibido mirar atrás ... o mirar pero sabiendo que los pasos que dimos en falso sirvieron para algo. Una vez leí por ahí algo así como que las cicatrices no son algo tan feo como pueden parecer a simple vista porque son la prueba de que hemos sobrevivido.
Preciosa frase Lorena, las cicatrices son la prueba de que hemos sobrevivido me la apunto :)
ResponderEliminar