Una habitación pequeñita, con paredes blancas, una cama, una mesa, una silla, folios en blanco, un lápiz, una goma y yo, eso es lo que debería ocurrir, sin puertas ni ventanas, solo ahí encerrado, solo, dibujando y escribiendo, muchísimas cosas que nunca nadie jamas leería ni vería, por una rendija alguien me daría comida todos los días, y así sobreviviría al día a día, así no molestaría a nadie, no haría el mal que hago a nadie, sufrirían el castigo unas paredes, me parece justo.